¿Alguna vez has entrado a una página web y has encontrado lo que buscabas en cuestión de segundos? ¿O has mirado una estantería llena de productos y has sabido inmediatamente dónde buscar algo específico? Aunque parezca algo natural, detrás de esa experiencia existe un principio psicológico que influye en la forma en que percibimos el mundo: la Ley de Proximidad, una de las leyes fundamentales de la Gestalt.